El fin de la Ludopatía más cerca

Ruleta Salón juego

El abuso de los juegos de azar puede convertirse en un hábito peligroso para muchos usuarios que no son capaces de hacer un uso responsable de este tipo de servicio. Desde el estado argentino se trabaja para crear herramientas de supervisión que controlen a personas con una predisposición a este tipo de actitudes.

El Instituto de Lotería y Casinos pretende eliminar los problemas asociados con el uso abusivo del juego, para lo que van a utilizar el Programa de Prevención y Asistencia al Juego Compulsivo que promueve la ciudad de Tandil. Dicha iniciativa tiene como misión informar y tratar los aspectos nocivos derivados de la ludopatía, así como crear conciencia acerca de sus consecuencias.

Entre las acciones que se desean llevar a cabo, sobresale la distribución de panfletos publicitarios en el Casino de la localidad argentina y también dentro de todos los Centros de Atención especializados en trastornos del juego. La campaña está apoyada por la Dirección de Salud Mental junto con el Centro de Prevención de Adicciones del municipio bonaerense. El coordinador de este último, el psiquiatra Martín Modaffari afirmo respecto a esta campaña que:

Nuestro objetivo es el de fomentar el debate sobre la normativa comunitaria y realizar campañas de concientización y prevención. En cuanto a la prevención, se la encara en dos planos: tanto primaria, relacionada a la promoción de la salud en la relación a los juegos de azar, mediante la difusión del juego responsable; y secundaria, en lo referente a la detección precoz, la orientación y la reducción del daño con problemas del juego y el asesoramiento a sus familiares.

En este contexto, el doctor Raúl Ricardo Quiroga, especialista en afrontar cuestiones de adicción al juego en una reciente intervención durante las Jornadas de Capacitación impulsadas por el Programa de  Juego Responsable del Instituto Provincial de Regulación de Apuestas (IPRA) apuntó lo siguiente:

Claramente la noción de juego responsable está apuntado a lo que en forma moderna se denomina juego patológico. La denominación ludopatía va desapareciendo del vocablo de las personas que trabajamos en este tema porque se considera que es muy estigmatizante; es como calificar de borracho a una persona que tiene problemas de adicción con el alcohol o drogadicto a una persona que tiene problemas de consumo de drogas; ludópata tiene un sentido peyorativo que es negativo y descalificador.

Son muchas y muy variadas las acciones que se están desarrollando en todo el territorio nacional con respecto a este problema social. Por eso, desde la Asociación de Loterías Estatales Argentinas, ALEA, ha surgido la idea de intensificar el trabajo pero no para hacer más acciones, sino para laborar de manera íntegra y unificada en todo el país.

De ese modo, se crearía un único programa de Juegos Responsables y desde todos los organismos se podría trabajar en la misma línea de una manera más efectiva. El doctor Quiroga ha recordado que, si todos los actores del sector trabajan en una misma dirección, el problema sería menor:

De actuar con los medios necesarios, el 96% de la población no tendría problemas con el juego y en general jugaría saludablemente o recreativamente; dentro de ese porcentaje, el 4% restante representa a los jugadores problemáticos que todavía no llegan a ser jugadores patológicos. Del 4 por ciento de los jugadores problemáticos, el 1,5% son jugadores patológicos; es decir, si bien es de bajo impacto sanitario, es un trastorno que tiene graves consecuencias.

Los jugadores patológicos son los adictos que más rápido desertan de los tratamientos y son los que tienen mayores índices de intentos de suicidio. De cada diez personas llevadas a tratamiento solo una llega a completarlo; las otras nueve se pierden en el camino. Aunque de todas maneras las cosas más graves del juego patológico no se ve nunca en el marco del juego legal ya que en este una persona no apostaría su casa o su auto, esto solo se da en el juego ilegal.

Jornada del Juego Responsable

En el centro, Raul Quiroga, durante su intervención en el Programa Juego REsponsable. (foto: El Sureño)

En cuanto a la raíz de un problema de ludopatía, no podemos definir un patrón de comportamiento común, ya que cada caso es único y especial y debemos analizarlo con el sigilo y profesionalidad que este merece. Según el doctor en psiquiatría Quiroga, en nuestro país podemos intuir unas características comunes, aunque nada es concluyente. Quiroga, lo expresó de la siguiente manera:

En Argentina, se tiene la costumbre de honrar las deudas de juego con un sentido muy profundo y siempre doy como ejemplo en los pueblos pequeños los lunes se sabe quién perdió y quién ganó porque alguien tiene una casa o un auto nuevo y otro lo perdió y en el juego legal no tenemos estos problemas, que son serios realmente, si bien tenemos otros de diferente naturaleza.

El proceso para ser adicto a un juego es crónico, se necesita de seis meses a cinco años para ser un jugador problemático y de cinco a diez años para ser un jugador patológico, además debe haber cuatro o cinco patologías o enfermedades de base que permitan ser un jugador adicto. No es enfermo el que quiere sino el que puede, tiene que tener la persona ciertas cuestiones que desemboquen en una adicción.

Si analizamos los distintos programas que se están llevando a cabo en las provincias argentinas, se pueden ver grandes diferencias de actuación e incluso muchas incongruencias de una provincia a otra. Por ejemplo el sistema de autoexclusión, que es la oportunidad que un usuario tiene para firmar un documento que prohíbe la entrada en los salones de juego, es diferente en las provincias de Mendoza, Córdoba.

Es curioso el caso de Mendoza en que un jugador puede vetar su entrada en un casino, pero puede acceder a la sala de juego de la acera de enfrente con total normalidad. Quiroga propone pues unificar los criterios de actuación y establecer una normativa común para todos. El psicólogo observó que:

Hay dos iniciativas, una desde ALEA y la otra parte desde el legislativo nacional, esta última me parece la más cuestionable porque es un resumen de varios proyectos de ley y al hacerse esa síntesis me parece que se han cometido errores técnicos que son graves.

Por un lado se presenta a la enfermedad como una cuestión muy grave (casi infernal o demoníaca), pero en el artículo 18 dice que las personas pueden revertir su autoexclusión a los seis meses y eso es una contradicción porque si es tan grave, en poco tiempo no se pude salir del régimen.

En esta línea de actuación, Elisa Carrió, diputada y líder de la Coalición Cívica expuso una serie de proyectos entre los que se incluye un sistema sobre la publicidad, promoción y utilización de los juegos de azar con la intención de reducir los principios de riesgo que fomentan el crecimiento de la ludopatía.

Finalmente, nos gustaría informarle que cualquier persona que lo desee puede recibir atención telefónica gratuita en el número 0800-444-4000. Un profesional de la Lotería de la Provincia, será el encargado de asistir, informar y aconsejar a todos aquellos jugadores que crean tener un problema con las apuestas, así como a sus familiares.