El Casino no siempre gana

Portada Casino Iguazu

Inédito fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial y del Programa para la Protección de Usuarios y Consumidores a favor de un jugador del Casino Iguazú.

La historia de este usuario de Casinos comienza un día en el que decide ir a jugar a la Sala Iguazú en la Ruta Nacional 12, en Misiones. El jugador debió quedarse sin dinero para seguir participando de sus juegos de mesa favoritos, por lo que accedió a uno de los servicios que ofrece el Casino. Este servicio extra va dirigido a aquellos jugadores (como en el caso del implicado) que no tienen cash para seguir apostando y básicamente, se trata de un préstamo por parte del Casino a cambio de pagarés. El jugador en cuestión firmó cinco (aunque se desconoce el valor de cada uno de ellos) que son los el Casino le reclama ahora.

El usuario apeló a la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial y del Programa para la Protección de Usuarios y Consumidores tras haber sido rechazadas por el juez de primera instancia las excepciones de incompetencia presentadas por el demandado.

Entrada Casino Iguazu

Vista de la entrada al Casino Iguazu (Foto: Casino Iguazu)

Entonces el caso llegó a manos de la fiscal Gabriela Boquín, que puso todas sus energías en analizar la relación entre el Casino y sus jugadores. Boquín concluyó que ante todo debe imponerse la protección del consumidor y para ello, uso los artículos 2057 y 2060 del Código Civil que señalan a que las deudas de juego contraídas bajo esta forma de trato no deben ser pagadas ya que fueron ejecutadas a través de un método simulado e ilícito. La fiscal añadió además que este caso podría tener especial interés para la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos y el Banco Central de la República Argentina por tratarse de una intermediación entre la oferta y la demanda de recursos financieros.

Para la titular de la Fiscalía General los cinco pagarés firmados aquella noche por el cliente del Casino Iguazú no serían ejecutables, ya que, en palabras de Boquín:

El trato fue instrumentado violentando los principios rectores del derecho e incurriendo en prácticas abusivas favorecidas por su posición dominante y la vulnerabilidad del usuario.

Así pues, en ningún caso la Sala de juegos podrá exigir al cliente la ejecución de dichos pagarés.